Afganistán sobrevive desde hace décadas entre la guerra civil y la intervención extranjera. Se trata de un conflicto tan complejo que tan solo los propios afganos parecen comprenderlo en su totalidad. La guerra afgana se parece cada vez más a una guerra que nadie puede ganar. Desplaza población al mismo tiempo que la somete a una pobreza difícil de superar y la sumirá, en caso de que la solución exista, en el dolor fantasma y la emergencia permanente, un dolor que no podrá superarse con drogas, que no podrá superarse soñando. Aún así, como en todas las guerras, la vida diaria continúa en Afganistán.
Fruto de la producción con el Institut Catalá Internacional Per la Pau, el proyecto vida diaria en Kabul trata de acercar la realidad afgana al público a través de nueve reportajes grabados y redactados durante el mes de junio de 2010.